Zempoala: historia, haciendas y el legado del Padre Tembleque
Zempoala conserva su herencia ancestral entre haciendas, gastronomía, pulque y el monumental Acueducto del Padre Tembleque.
12 septiembre 2026 • 09:00 pm

Hidalgo.- Zempoala es uno de esos pueblos donde la historia permanece presente en sus calles, construcciones y tradiciones. Entre antiguas haciendas, charros, gastronomía de origen prehispánico y la tradición del pulque, este destino de Hidalgo ofrece un recorrido por distintas etapas del pasado de México.
Uno de sus principales atractivos es el monumental Acueducto del Padre Tembleque, una obra que refleja el conocimiento y la capacidad de ingeniería hidráulica desarrollada durante el periodo novohispano.
Acueducto del Padre Tembleque, una obra monumental
El Acueducto del Padre Tembleque es considerado una de las grandes obras de ingeniería hidráulica de la época novohispana y forma parte del patrimonio reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial.

El sistema hidráulico tiene una extensión superior a los 48 kilómetros y está integrado por cinco arcadas. Entre ellas destaca la de Tepeyahualco, considerada la estructura más espectacular del conjunto.
Esta arcada alcanza aproximadamente 39.65 metros de altura y destacó en su época por convertirse en la más alta del mundo durante el siglo XVI.
La construcción representa además una muestra del conocimiento aplicado para transportar agua y resolver las necesidades de las comunidades de aquella época.
¿Qué hacer en Zempoala?
Recorrer Zempoala permite combinar arquitectura, historia y gastronomía. Una de las opciones para conocer el pueblo es abordar el turibús, con el que se pueden descubrir algunos de sus principales puntos de interés.
Entre las visitas recomendadas se encuentra el ex Convento de Todos los Santos, donde pueden apreciarse sus murales y elementos arquitectónicos que forman parte del patrimonio histórico de la localidad.

Las haciendas también son parte importante del recorrido, pues permiten conocer espacios vinculados con la historia económica y social de la región.

La experiencia puede complementarse con la gastronomía tradicional. Entre los platillos que vale la pena probar está el ximbote, preparación característica de la cocina local.
Así, Zempoala ofrece un recorrido en el que historia, arquitectura, tradiciones y gastronomía se encuentran en un mismo destino, con el Acueducto del Padre Tembleque como uno de sus principales símbolos.
Fuente: Agencias