La “droga zombie” gana terreno en México y América Latina, advierte la ONU
El primer consumo conocido en seres humanos se produjo a principios de la década de 2000 en pueblos rurales de Puerto Rico
03 julio 2025 • 02:00 pm

Bruselas, Bélgica.— La “droga zombi” que tiene en alerta a Estados Unidos, la xilacina, se propaga de manera inquietante por los países de América Latina y en México, alerta el programa Global de Monitoreo de Drogas Sintéticas (SMART) de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
El último informe sobre nuevas sustancias sicotrópicas (NSP) en los mercados clandestinos de drogas de Latinoamérica sostiene que en México el producto químico circula mezclado con fentanilo y heroína.
“Reportes de los últimos años confirman la presencia de xilacina en muestras de drogas en Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica y México. En respuesta, Chile, Costa Rica y México han emitido alertas sanitarias sobre los peligros del policonsumo de drogas relacionadas con el fentanilo y la xilacina.
“Por ejemplo, en dos ciudades mexicanas un estudio reveló que 61 de las 300 muestras de fentanilo y/o heroína analizadas también contenían xilacina”.

El estudio al que hace referencia el reporte tiene fecha del 8 de abril de 2024 y fue elaborado por la Secretaría de Salud en coordinación con la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones y el Observatorio Mexicano de Salud Mental y Adicciones, y se enfoca en la situación en las ciudades de Tijuana y Mexicali.
¿Qué es la xilacina?
La xilacina es un sedante no opioide usado como relajante muscular y fue diseñado y aprobado para uso exclusivo en la medicina veterinaria, no para consumo humano.

Entre los principales efectos está una sensación de euforia, sedación, sequedad de boca y desorientación; puede provocar somnolencia y amnesia, así como reducir el ritmo respiratorio, cardiaco y la presión arterial a niveles muy bajos.
Cuando se combina con otros depresores, como opioides, benzodiacepinas o alcohol, existe riesgo de sobredosis y síntomas de hipertensión, depresión respiratoria, apnea, arritmias cardiacas e incluso paro cardiaco y coma.
El primer consumo conocido en seres humanos se produjo a principios de la década de 2000 en pueblos rurales de Puerto Rico, dedicados a la cría de ganado y de caballos de carreras. Posteriormente, se propagó a Estados Unidos.
En su informe, SMART también activa la alerta sobre la medetomidina, otro sedante veterinario, pero aún más potente.
La xilacina no se detecta de manera rutinaria a través de exámenes de orina, por lo que habría que añadir a los métodos de rastreo análisis de Cromatografía de Gases o Cromatografía Líquida acoplada a Espectrometría de Masas.
Fuente: Agencias