Estados Unidos hace oficial su salida de la Organización Mundial de la Salud
Estados Unidos completó su retiro de la OMS tras una orden ejecutiva de Donald Trump, en un movimiento que plantea desafíos para la cooperación global en salud.
22 enero 2026 • 09:00 pm

Washington D.C., Estados Unidos. El gobierno de Estados Unidos oficializó este 22 de enero de 2026 su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la agencia especializada de la ONU que coordina la respuesta internacional a emergencias sanitarias y epidemias, confirmó el Departamento de Salud y Servicios Humanos del país.
La decisión ocurre un año después de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva para iniciar el proceso de retiro, al considerar que la OMS había manejado de forma inadecuada la respuesta a la pandemia de COVID-19 y que estaba influenciada por intereses políticos de algunos estados miembros.

Proceso de retiro y obligaciones pendientes
Aunque la salida es efectiva, la retirada se ha completado sin que Estados Unidos saldara todas sus obligaciones financieras con la organización, incluyendo una deuda millonaria que ascendía a más de 130 millones de dólares en cuotas no pagadas, según datos de la propia OMS y de medios internacionales.
Funcionarios estadounidenses señalaron que cesaron todo financiamiento y retiraron al personal asignado a la agencia, aunque dejaron abierta la posibilidad de colaborar de forma limitada con la OMS en proyectos específicos e intercambio de información sanitaria con otros países y organizaciones.

Críticas y riesgos para la salud global
La salida de Estados Unidos, históricamente el mayor financiador de la OMS, ha generado preocupación entre expertos en salud pública, que advierten que la medida podría debilitar los esfuerzos globales de vigilancia epidemiológica, desarrollo de vacunas y respuesta coordinada ante nuevas amenazas sanitarias.
Organizaciones y especialistas han alertado que sin la participación plena de Estados Unidos se podrían retrasar alertas tempranas sobre pandemias y reducir la cooperación en investigación de enfermedades contagiosas, lo que afectaría no solo al resto del mundo, sino también a la propia seguridad sanitaria estadounidense.

La salida representa un giro significativo en la política de salud internacional, pues Washington fue uno de los miembros fundadores de la OMS hace casi ocho décadas, y ahora se convierte en uno de los pocos países que abandona la agencia en medio de tensiones sobre la gestión, financiamiento y dirección de la institución.
Fuente: agencias